Más allá de las cosas habituales en cualquier cambio de oficina, como pueda ser quedarte sin conexión a internet, en la nueva oficina suceden dos fenómenos curiosos:
- En el edificio contínuo hay un mercado municipal. Y mucho me temo que es debido a ello, el olor a pescao que invade el portal, el ascensor, la escalera y las ventanas del patio interior. No sé cómo se nos pasó por alto durante las visitas que hicimos al local, antes de alquilarlo.
- Cuando levanto el teléfono, oigo la radio. Fenómeno extraño donde los haya. Y creo que se debe a que, en la puerta de al lado, hay una emisora. En fin, que en mis conversaciones telefónicas, suena la radio de fondo.
¿Me esperará alguna sorpresa más antes de terminar la reforma?
Tags: oficina, pescao, radioArtículos relacionados:

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Faboo dijo
Oye! que lo de la radio en la conversaciones telefónicas es un punto a favor… parecerá que hablaís con banda sonora
Ya solo falta que cuando tiriés de la cisterna se abran los grifos y se “arme” la alarma
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